Beatriz Echeverri
El cuerpo, un campos de batalla
El cuerpo, un campos de batalla
(Salamina.Colombia, 1936)
En esta obra, el huracán de la violencia colombiana entra a desestructurar los códigos
tradicionales de la representación del cuerpo femenino. Las imágenes icónicas
de la mujer en el arte colombiano, instaladas en la plácida
belleza de las madonas o de las damiselas de un Cano o un Garay, se
deshacen en esta escultura contemporánea que habla de las violencias sobre el
cuerpo femenino. La piel de porcelana de las mujeres ideales se convierte aquí,
y no sólo por una necesidad formal, en
un rudo cuero.
Mujeres con cadenas en su pubis, en sus manos, con suturas en el
vientre preñado, cuerpos contrahechos donde la anatomía se desbarata ante las
necesidades expresivas. Quizás el orden social quebrado no puede producir más
cuerpos armónicos. O quizás el desorden social sólo halla su imagen en el
desorden corporal de estos engendros.
En la historia de la infamia local, los
cuerpos desmembrados de la guerra han constituido una macabra tradición desde
el conflicto políticos de la década del 50. Por eso no es de extrañarse que
también haya sido un tema insistente de nuestra iconografía desde los tiempos
de Luis Ángel Rengifo y Carlos Correa, hasta las más recientes interpretaciones
de Grau y Botero, entre otros cientos.
Sin embargo, el lugar de la víctima
suele estar ocupado en aquellas imágenes por cuerpos masculinos. Beatriz
Echeverri, al contrario, habla aquí de
los cuerpos femeninos como botín de
guerra. Cuerpos monstruosos para tiempos monstruosos que también proponen una
lectura de género sobre el ejercicio de
la violencia en Colombia.
Tomado de "El Arte en Caldas: Las Mujeres". Prólogo por Sol Astrid Giraldo
Obras de Beatriz Echeverri http://www.colarte.com/colarte/conspintores.asp


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